Luces, cámara y “De a dos mejor”

Clever es una ópera prima de carácter independiente escrita y dirigida por Federico Borgia y Guillermo Madeiro, fundadores de Montelona Cine junto a Francisco Pancho Magnou.

“Desde el inicio tuvimos esa dinámica de compartir el trabajo para no sentirnos tan solos en el camino, no hay una división clara de los roles”, explicó Gillermo Madeiro, sobre cómo funciona el equipo de trabajo que integra con Federico, ya que en lo que refiere al proceso creativo: tareas de dirección y guión son ejecutadas por ambos.

En cuanto a la dirección comentó que para ellos es natural la dinámica del trabajo y que nunca dirigieron nada solos. “Estamos los dos en todo y tratamos de que no se nos pase nada, el cine tiene eso de trabajo en equipo”, agregó el cineasta. La otra pata del equipo, Federico Borgia, dijo que el objetivo de la productora es crear una pieza genuina, que tenga un sello personal, que sea interesante para ambos.

En cuanto al contenido de la obra desde el punto de vista de la autoría, Fede, como lo apoda su amigo, reflexionó que trata de buscar que las ideas y voces de ambos se configuren en una sola voz. Se refirió a que, como realizadores, deben buscar su propio lenguaje para construir un relato y la forma de cómo contar esa historia.

La banda sonora de Clever es completamente original, fue creada por Ismael Varela, músico uruguayo cuyo nombre artístico es Señor Faraones. Guillermo comentó que los temas son muy variados, y que compuso toda la música que suena en la película como por ejemplo la canción que suena en la discoteca.

En diálogo con los cineastas acerca del antes, después y durante de Clever

Federico, en referencia al proceso previo del rodaje, contó que la idea de la película tuvo como punto de partida la búsqueda de locaciones posibles, de allí surgieron los personajes, y de ellos se desprendió su respectiva historia.

En referencia al proceso de rodaje en cuanto a los obstáculos que como realizadores tuvieron que atravesar: ¿Cómo se conjugó la idea que quisieron mostrar, con los recursos que contaron para mostrarla?

Fue uno de los desafíos más grandes que tuvimos a nivel de diseño de producción, es decir, de hacer rendir al máximo lo que teníamos. De ver en donde se ponía más dinero. Lo primero fue tener que rodar en cuatro semanas en lugar de cinco, que era lo que estaba previsto. Tuvimos que hacer un trabajo mucho más fino a la hora de elegir qué rodar y a qué dedicarle tiempo. Tuvimos suerte en cuanto al equipo que se armó porque la energía que se generó fue excelente.

Nosotros veníamos de filmar sin nada de plata, veníamos haciendo cosas por la nuestra, totalmente caseras y esto para nosotros era como muy grande, en esta oportunidad fue la primera vez que tuvimos recursos. Venimos de hacer cortos y un mediometraje que se llama Nunchaku que lo hicimos con pocos recursos, súper amateur. Guille y yo éramos directores, nos encargábamos del arte, el asistente era actor. En el caso de Clever, a pesar de las carencias, en el rodaje nosotros tuvimos muchos recursos que nunca habíamos tenido.

Éramos un equipo de gente, de amigos, que venía de filmar en esas condiciones con nosotros y otra gente, que fue muy importante porque tenía como otro oficio y otra baqueta de rodaje para que la cosa funcionara también a otra velocidad que estaban más acostumbrados a filmar con recursos y que para ellos era un rodaje de ficción normal.

¿Rodaron más en el interior que en Montevideo?

No, en realidad no, si vos ves la película parece eso. Se filmó sólo ocho días en el interior porque tuvimos que minimizar el rodaje en San Antonio por un tema de economía. Entonces encontramos algunas locaciones en Montevideo Rural,y con el montaje construimos Las Palmas, ese pueblo de ficción.

¿Por qué eligieron San Antonio para filmar?

A San Antonio llegamos porque que mi hermana había ido a vender una rifa de arquitectura y había quedado muy impresionada por el pueblo. Lo comentó y yo estaba en ese momento con Guille y se dio que justo estábamos en ese plan de ir a lugares para sacar apuntes, pensar cosas como para pensar en una posible película. Ahí fue que fuimos a ese pueblo y encontramos una casa, un hogar de familia, que oficiaba de gimnasio, estaba lleno de aparatos; en lugar de tener una mesa de comedor había un aparato para hacer pesas y una pintura en la pared de un hombre forzudo, siluetado, que decía “power gim”. Quedamos muy impresionados con esa casa gimnasio, que se encontraba como fuera de contexto en un entorno rural y ahí fue que nos imaginamos el personaje de Sebastián. En otra visita que hicimos al pueblo, en el gimnasio había una persona que estaba rascando la pintura, y ésta desapareció frente a nosotros, era como que la locación desaparecía con el tiempo.

Cuando nos tocó hacer la película construimos el gimnasio de Las Palmas. Los dos lugares que nosotros identificamos como fundacionales son San Antonio y el Club Uruguay, ubicado en La Blanqueada, un club de barrio que ahí daban clases de Sipalki, es un arte marcial de origen coreano. En ese club surgió el personaje de Clever.

¿Cómo surgió el personaje de Clever?

En los muros habían unos carteles, medio caseros pintados a mano que decían Sipalki, ahora está distinto, pero en ese momento entre el 2006 el 2008 era muy barrial todo. Nos llamó la atención en ese club que dieran clases de esa disciplina, y empezamos a imaginar cómo podía ser ese personaje, el auto que tenía, etc. Los creativos usaron el recurso del sí mágico, técnica de construcción de personajes, usada en las artes escénicas.

En un momento le hicimos la entrevista al verdadero para conocerlo de verdad, pero empezó así. Nos atrajo el lugar, el clima y nos imaginamos cómo sería ese profesor de Sipalki pero ficticio, con las características que nos interesaban a nosotros para poder hacer una película.

¿Con qué se va a encontrar el espectador?

Se va a encontrar con una comedia, que también tiene un drama íntimo del personaje. Básicamente lo que cuenta es la aventura de un hombre obsesionado con pintarle unos fuegos a su auto, eso es lo que mueve la película, Clever viaja a este pueblo que se llama Las Palmas con el objetivo de encontrar a ese artista misterioso que pintó esos fuegos y que vio en otro auto en un momento. El pueblo es de ficción, y hay muchos personajes extraños y eventualmente el encuentro con Sebastián.

“En una de las locaciones que filmamos fue la casa del pintor de los fuegos que vive con su madre, era una casa alquilada, estaba abandonada y minada de garrapatas, eso fue medio caótico, la gente se sacaba las garrapatas del cuerpo y cuando volvíamos siempre había una que iba para casa. Esa es una anécdota graciosa pero media extrema también. Fumigamos, pero las bichas no se movían”, contó Gillermo Madeiro con un tono jocoso en su voz. Que al igual que su compañero charló con Locaciones Montevideanas sobre los entre telones de esta ópera prima.

¿Cómo les fue en el festival Black Movie*?

En ese nos fue bien, ganamos el premio de jurado joven, fue un festival muy lindo, que se hizo en enero. Hubo una selección muy interesante de películas es muy cultural ese festival.

¿Por qué crees que eligieron a Clever para presentarla en el festival de Suiza?

Yo creo que por el humor que tiene, por los personajes extraños, el clima de misterio. Es un festival que le interesa ese tipo de películas del tipo de cine independiente, no muestran películas súper grandes y también al ser una ópera prima es novedoso para ellos.

¿El festival más llamativo que hayas vivido?

Para mí el más impactante fue el de Corea del Sur, el de Bussan, fue el estreno mundial de la película. Es un festival súper grande, muy ostentoso, hay mucho glamour. A nosotros nos sorprendió bastante el tema de escala, porque nuestra película es chiquita, que esté ahí fue algo bastante groso. El humor de Clever es como universal, se entendía enseguida. A ellos le llamó la atención el pueblo Las Palmas que es una invención, pero para ellos era muy real todo, hay un personaje que toma helado de vino y ellos pensaron que en Uruguay se toma ese helado, es decir, lo surrealista de la película ellos lo tomaron como realista.

¿Cuáles fueron los comentarios?

La mayoría fueron muy buenos, lo que se destaca siempre es el humor de la película. El tipo de humor que tiene Clever no se basa en los chistes sino que sale más de situaciones que son graciosas por lo que pasa, no porque haya una intención de hacer reír digamos, las situaciones que muestra la película son absurdas, de fracaso, y todo ese tipo de humor funcionó y mucho, lo que llamó la atención en los festivales fue eso y los personajes que son un tanto extraños, sobre todo el de Antoño Osta, que es un fisicoculturista que toca el piano, esa imagen es muy fuerte, tiene como esa cosa ruda, de músculos con algo más emocional. Ese contraste llamó mucho la atención. 

 

*Festival internacional de cine independiente que se celebró en Ginebra, Suiza, en el mes de enero 2016.

 

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